jueves, 11 de junio de 2020

Fernando Casanova pidió a católicos respetar a su madre y hermana que son protestantes.


Fernando Casanova, el famoso ex-pastor protestante convertido años atrás junto a su esposa e hijos al catolicismo, y que ahora es un predicador católico laico, pidió en un mensaje publicado en su cuenta oficial de Twitter que se respete a los evangélicos que no profesan la fe católica.

El también colaborador de EWTN, mencionó en su mensaje que tanto su madre como su hermana, mujeres cercanas y muy importantes en su vida, son protestantes, por lo que para él son dolorosos los insultos que algunos católicos suelen proferir contra los hermanos separados.

Casanova pidió respeto a estas mujeres que forman parte de su vida, señalando lo incorrecto de las generalizaciones que se suelen hacer cuando ciertos católicos hablan negativamente de los miembros de las comunidades protestantes.

El mensaje completo de Fernando Casanova fue el siguiente:

“Mi madre es protestante, y también mi hermana Saida, la más cercana a mí. 

Cuando los condenas e insultas a todos ellos me hieres mucho. Me duele. 

Por favor, ten cuidado de las generalizaciones. Respeta a mis mujeres.”

miércoles, 20 de mayo de 2020

¿Los católicos adoramos al “dios sol” porque comemos una Hostia blanca y redonda?

 
La institución que ha sido blanco de más calumnias y ataques infundados a lo largo de la historia es sin duda la Iglesia católica, y esto no debe extrañarnos, pues siendo la Iglesia una obra de Jesús, siendo ésta su Cuerpo mismo para anunciar el Evangelio al mundo, es lógico que será odiada y atacada. Ya nuestro Señor Jesucristo nos había advertido que todo y todos los que estuvieran relacionados con Él serían odiados como Él lo fue:
 

«Si el mundo los odia, sepan que antes me odió a mí. No sería lo mismo si ustedes fueran del mundo, pues el mundo ama lo que es suyo. Pero ustedes no son del mundo, sino que yo los elegí de en medio del mundo, y por eso el mundo los odia». (San Juan 15, 18-19)

Sin embargo no deja de ser importante que siendo seguidores de la Verdad (Jesús), hablemos con la verdad al mundo y aclaremos los ataques como del que hablaremos a continuación.

La hostia blanca y redonda, ¿representa al “dios sol”?


Dentro del mundo que conocemos como “protestantismo”, hay de todo. Desde aquellos hermanos separados que fieles a su tradición “reformada” se encargan de vivir su fe en Jesús a su modo, hasta para quienes su único sentido de existencia es atacar enérgicamente todo el tiempo a la Iglesia católica con toda clase de tergiversaciones doctrinales e históricas.

En este segundo grupo están quienes afirman que la Iglesia católica utiliza una hostia blanca y redonda para administrar la Sagrada Comunión porque en realidad, de manera oculta, lo que hacemos los católicos es “adorar al dios sol”, ya que, a decir de estos grupos fundamentalista anti-católicos, el catolicismo no tiene nada que ver con Cristo sino con los cultos de la antigua Roma pagana y más atrás aún al paganismo egipcio.

Evidentemente esa es una teoría del todo absurda y disparatada, si tanto quisiéramos adorar al dios sol (el cual, por cierto, no existe), lo haríamos sin más miramientos, ¿para qué tendría que haberse molestado la Iglesia católica en desarrollar una doctrina y una teología cristiana tan profunda y que hunde sus raíces en las Escrituras judeo-cristianas y en toda la cristología de los Santos Padres de la Iglesia, reflexionada y discutida en sendos Concilios Ecuménicos que alcanzaron definiciones sobre la Trinidad, la Divinidad de la Persona de Nuestro Señor Jesucristo, sus dos Naturalezas (humana y divina), etc., si el único motivo fuera “ocultar” nuestro supuesto “culto al sol”? Es totalmente irracional tomarse en serio una teoría así de absurda.

Pero vayamos al punto: ¿Por qué recibimos la Sagrada Comunión, el Cuerpo de Cristo, en una hostia redonda y blanca? ¡Porque exactamente eso mismo es lo que consagró Jesús en la última cena!

Así es, cuando la Escritura nos dice que Jesús “tomó pan y lo bendijo”, ¡lo que tomó de aquella mesa fue un pan blanco y seguramente era redondo!

¿Cómo lo sabemos? Porque los judíos comen la cena de Pascua con pan ácimo, que no es otra cosa que pan de trigo sin levadura, es decir, lo mismo que nuestras Hostias en la Santa Misa, pan de trigo sin levadura.

A este pan sin levadura los judíos lo llaman Matzá y puede observarse en las siguientes imágenes que corresponden a la cena del Séder de Pésaj judío:


Mesa dispuesta para la cena de Pascua judía.

Familia judía celebra la Pascua con panes sin levadura.

Como se puede observar en las imágenes, los judíos siguen elaborando este pan redondo y sin levadura, muy parecido a la Hostia grande y redonda que consagra un sacerdote católico en la Misa. La única diferencia estriba en que por su preparación, en el Matzá quedan algunas marcas oscuras producto del tostado que adquiere la masa, pero los ingredientes, tanto en el Matzá judío como en la Hostia cristiana son los mismos, únicamente harina de trigo con agua. Así es que la Hostia que usamos los cristianos en Misa tiene su origen directo de la Matzá de los judíos.

Los judíos, la fiesta de Pascua y el pan sin levadura.

¿Pero cómo saber que aquello que Jesús tomó de la mesa y que bendijo era un pan sin levadura? ¿Lo dice acaso la biblia? Los evangelios no nos dicen que el pan era ácimo, pero los escritores no tenían ninguna necesidad de aclararlo, puesto que era obvio que si estaban comiendo la cena de Pascua, el Pésaj judío, el pan que había sobre la mesa tendría que haber sido pan sin levadura, pues otra clase de pan en esa celebración judía está totalmente prohibido. 

Pero algún lector exigente se podría preguntar por qué tendríamos que pensar que es tan obvio inferir que era pan ácimo lo de la última cena, y para esto sí hay una respuesta literal en la biblia:
 

En Éxodo 12 están escritas las instrucciones detalladas y precisas de la celebración de la Pascua para los judíos y es Dios mismo quien estipula que en esta cena ha de comerse pan sin levadura, como podemos leer en Éxodo 12, 8:
 

«Esa misma noche comerán la carne asada al fuego; la comerán con panes sin levadura y con verduras amargas.»

Así que está claro que si Jesús estaba celebrando la Pascua junto a sus apóstoles, tendrían que haberla estado celebrando tal como estaba estipulada en las Escrituras, con panes sin levadura.


Y aunque el versículo anterior no nos dice nada sobre la redondez de los panes ácimos, otro capítulo del mismo libro de Éxodo nos deja ver con claridad que la forma común que los judíos daban a los ácimos era redonda:


"Toma del canastillo de los ázimos que está delante de Yahveh un pan redondo, una torta de pan de aceite y otra, untada de aceite." Éxodo 29, 23.


Y aunque actualmente algunos judíos preparan un Matzá pequeño y rectangular, el tradicional y más usado por siglos y siglos es el redondo.

La Cena del Cordero en la Iglesia cristiana.

La Santa Misa, para nosotros los católicos, tiene su origen y su institución en la última cena, cuando, a la hora de la copa de bendición, Jesús toma el pan de la mesa y lo bendice, consagrándolo y dándolo de comer a los apóstoles como su propio Cuerpo, y bendiciendo la copa y dándoselas a beber como su propia Sangre, y dándoles la misión y la instrucción de hacer lo mismo en memorial suyo (clic aquí para ver el sentido sacrificial del memorial eucarístico).


Jesús le da un sentido completamente nuevo a la Pascua bajo la Nueva Alianza, pues ahora al ser Él mismo el Cordero que se ofrece por el perdón y la liberación de la esclavitud del pecado, no hay ya necesidad de matar y comer un animal, sino que Él mismo se ha convertido en nuestro Cordero, nuestra nueva Pascua, bajo los signos visibles del pan y del vino (ver aquí una exposición más profunda sobre la Eucaristía y la última cena por parte del ex-pastor Scott Hahn).

La celebración de la cena de la Pascua judía conlleva la presencia de un Cordero y de panes ácimos, y estos panes son una parte central de la celebración, como lo dice una propia página judía que citamos a continuación:  

"Uno de los elementos más importantes de Pesaj es la matzá; un pan al cual no se le dejó leudar. Es el elemento más importante del séder (el rito de Pesaj), y el elemento alrededor del cual todas las mitzvot (prácticas judías) de Pesaj giran". (https://www.enlacejudio.com/2018/03/12/se-una-matza-kosher-pesaj/)

Esta centralidad del pan ácimo es llevada a su plenitud en la institución de la Eucaristía por parte de Jesús. Cordero y pan ácimo permanecen presentes en la Cena del Señor, la Cena del Cordero de Dios, con la variante de que el Cordero y el Pan ácimo son un mismo elemento. Jesús mismo establece que a partir de la inauguración de la Nueva Alianza la característica esencial de la Cena no sería comer un animal común sacrificado, sino el pan ácimo, porque una vez consagrado, ese pan pasa a ser Su Cuerpo, o sea, el Verdadero Cordero, el Cordero de Dios que se nos da como alimento de vida eterna. 

Muchos protestantes siguen sin entender cómo podemos pensar que comemos verdaderamente el Cuerpo de Cristo en la Eucaristía. Y es que los hermanos separados necesitan comprender la manera magistral en que Jesús le dio sentido a las cosas. Primero anunció "el pan que daré es mi carne" (San Juan 6, 52) y luego encontró la forma "civilizada", racional y humanamente aceptable y agradable de darnos su carne, no a través de trozos de carne cruda sangrando, sino mediante un elemento que a todos nos es familiar, aceptable a nuestra razón y que forma parte de la alimentación humana cotidiana, el pan.

En resumen, el origen de la Hostia empleada en la Misa no tiene absolutamente nada que ver con dioses paganos, sino que tiene sus raíces bien sólidas en la celebración de la última cena de Jesús con sus apóstoles, lo que a su vez proviene de las instrucciones y las descripciones dadas en el libro del Éxodo. 



miércoles, 22 de abril de 2020

Hay un virus peor que el Covid-19, el virus del "egoísmo indiferente": Papa Francisco.


Durante su Homilía en la celebración de la Fiesta de la Divina Misericordia (que se celebra cada año el domingo siguiente al domingo de Resurrección) el papa Francisco alertó sobre "un virus todavía peor" que el del Covid-19 que ahora azota al mundo, el virus de "el egoísmo indiferente".

El Obispo Primado de la Iglesia Católica salió del Vaticano para celebrar una misa sin fieles en una capilla cercana. "Es tiempo de eliminar las desigualdades", pidió a los líderes del mundo.

El Papa aseguró que la batalla contra la pandemia abre a la humanidad a "un tiempo para eliminar las desigualdades" y "el virus del egoísmo", durante la misa que celebró a puerta cerrada, sin fieles, con motivo del Domingo de la Misericordia.

"Ahora, mientras pensamos en una lenta y ardua recuperación de la pandemia, se insinúa justamente este peligro: olvidar al que se quedó atrás. El riesgo es que nos golpee un virus todavía peor, el del egoísmo indiferente”, advirtió el líder cristiano en la capilla del Espíritu Santo en Sassia, a las puertas del Vaticano.

Francisco explicó en su homilía que ese "virus" peligroso se difunde en la sociedad "al pensar que la vida mejora si me va mejor a mí, que todo irá bien si me va bien a mí".

"Se parte de esa idea y se sigue hasta llegar a seleccionar a las personas, descartar a los pobres e inmolar en el altar del progreso al que se queda atrás. Pero esta pandemia nos recuerda que no hay diferencias ni fronteras entre los que sufren", afirmó.

Y agregó el Santo Padre: "Todos somos frágiles, iguales y valiosos. Que lo que está pasando nos sacuda por dentro. Es tiempo de eliminar las desigualdades, de reparar la injusticia que mina de raíz la salud de toda la humanidad".

Como ejemplo, en su homilía el papa meditó sobre los Hechos de los Apóstoles y recordó a las primeras comunidades cristianas: "Los creyentes vivían todos unidos y tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y los repartían entre todos, según la necesidad de cada uno", y seguidamente el Papa senaló con contundencia: "No es ideología, eso es el cristianismo”.


En este sentido lamentó que "actualmente parece lo contrario, una pequeña parte de la humanidad avanzó, mientras la mayoría se quedó atrás", por lo que pidió aprovechar de alguna manera esta pandemia del coronavirus para preparar "el mañana" del mundo.

"No pensemos sólo en nuestros intereses, en intereses particulares. Aprovechemos esta prueba como una oportunidad para preparar el mañana de todos. Porque sin una visión de conjunto nadie tendrá futuro", advirtió el Sucesor del Apóstol San Pedro.

Francisco ofició así la misa por el Domingo de la Misericordia una semana después de Pascua, instituida por Juan Pablo II en 1992 siguiendo las visiones de la monja y santa polaca sor Faustina Kowalska, quien aseguró que así se lo había pedido Jesús en una seria de revelaciones privadas.

La celebración tuvo lugar en este templo a pocos metros de la columnata de la plaza de San Pedro del Vaticano y que nuevamente estuvo prácticamente desierto, sin fieles, por las prohibición de reunir personas debido a la pandemia del coronavirus.

Junto al altar, decorado con flores amarillas y blancas, colores del Estado vaticano, se pudo ver la imagen de Jesús de Nazaret bendecida por el papa Wojtyla, de quien también se expone una imagen, así como la talla de la santa polaca.

Con información de Reuters.


miércoles, 5 de febrero de 2020

¿Recuerdas el manotazo del Papa a una mujer china? ¡Se reunieron en el Vaticano!

 
El 8 de enero, en la audiencia general en el Salón Pablo VI, el Papa Francisco tuvo la oportunidad de hablar con la mujer que le tiró del brazo en la víspera de Año Nuevo, lo que provocó que él le apartara la mano y le diera un pequeño manotazo para que lo soltara.

La situación ocurrió después de la Oración de Nochevieja, cuando el Papa saludaba a la gente en la Plaza de San Pedro. El video clip rápidamente inundó Internet, mostrando en el rostro del Obispo de Roma un aspecto de dolor mientras recuperaba el equilibrio. Francisco le quitó la mano del brazo y un guardia de seguridad la agarró por el brazo y la presionó detrás de la barandilla.

Al mediodía, en el Ángelus del día de Año Nuevo, el Santo Padre presumiblemente se refirió al incidente, hablando sobre cómo "el amor nos hace pacientes" y agregó: "Muchas veces perdemos la paciencia; yo también, y me disculpo por el mal ejemplo de ayer ".


Ahora sabemos que el Papa pudo reunirse con aquella misma mujer el día 8 de enero. El encuentro se produjo durante los momentos en que el Papa saluda a los asistentes en la audiencia general. 

La mujer tuvo la oportunidad de estrechar, ahora sí sin sobresaltos, la mano del Papa Francisco y éste a su vez tuvo oportunidad para disculparse por su reacción el 24 de diciembre.  Un  sacerdote de origen asiático fue quien hizo las veces de traductor durante este breve encuentro.


En las imágenes los dos se dan la mano y se sonríen, en un intercambio mucho más amistoso que el de la semana anterior.

martes, 4 de febrero de 2020

¿Qué significa "Dios te salve" en el Ave María?


Una de las oraciones más populares en el mundo entero es el "Ave María", una oración que el pueblo cristiano ha atesorado desde hace muchos siglos y con la cual se identifica por la forma en que de manera tan sencilla resume la profundidad de grandes verdades relatadas en el Evangelio, por un lado, el saludo del ángel a María para anunciar que el Verbo de Dios se haría carne en su vientre, así como el saludo de Santa Isabel, que llena del Espíritu Santo exclama a su prima, María, "bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre", cuando por inspiración reconoce que aquél que crece en el seno de su prima, la Virgen, era su Salvador.  

¿Pero qué significa esto de "Dios te salve" que se repite tantas veces en el Rosario?

Esta hermosa oración practicada por siglos en la cristiandad católica, tiene sin embargo grandes detractores entre los grupos neo-protestantes de fuerte cariz anti-católico.

Hace días una página de esta clase de grupos cuestionaba el Ave María preguntándose cómo es que los católicos decimos por una parte que María tuvo una concepción inmaculada, es decir, sin pecado, y al mismo tiempo pedimos que Dios "salve a María". 

Claramente, estos hermanos separados están profundamente confundidos, tanto en cuanto a lo que nos referimos por 'Inmaculada Concepción', como a lo que queremos expresar al recitar el Ave María. Pero seguramente más de algún hermano católico también se ha preguntado alguna vez de manera sincera qué significa el "Dios te salve". ¿Será que dudamos de la salvación de la Virgen y rogamos una y otra vez para que Dios la salve? Nada de eso.

La expresión "Dios te salve", en el Ave María no es una petición para que Dios salve a María (la Virgen no espera su salvación, ya la disfruta, pues ya es salva y goza de toda la gloria de la redención traída por su Hijo Jesús, pero de eso hablaremos en la parte final de este artículo), "Dios te salve" es un saludo.

La oración del Ave María en español es una traducción del latín, y en dicho idioma esta oración no comienza mencionando a Dios, sino que dice directamente "Ave Maria, Gratia Plena, Dominus tecum...". La palabra "Ave", como ya hemos mencionado, es un saludo en latín, es el saludo del ángel a María y está tomado del Evangelio de San Lucas 1, 28.

Pero sabemos que los evangelios no se escribieron en latín, sino en griego, así que este "Ave" en latín es a su vez una traducción del griego "Χαῖρε" (Chaíre).

¿Y qué significa "Ave"? Si bien ya sabemos que es una expresión para saludar, su origen proviene de "Avēre". que significa "estar bien".

"Ave" es prácticamente intercambiable por otra palabra latina, "Salve" (que es la palabra que aquí nos ocupa), una forma imperativa de "salvēre", que significa "tener salud". Así vemos que "Ave" o "Salve" son saludos (de hecho, como su nombre lo indica, dar un saludo es una forma de desear salud, desear que la otra persona esté bien).

La palabra "Salve", aunque es tomada del latín, fue ampliamente usada en el español antiguo a forma de saludo, de ahí que cuando se fue desarrollando el "Ave María" se dijera en español "Dios te salve, María", que sencillamente significa "Dios te saluda, María".

El evangelista escribió en griego: "Chaire kecharitōmenē ho Kyrios meta sou", que si lo tradujéramos de la manera más popular posible, sería algo así como "Saludos, Llena de Gracia, el Señor es contigo".

¿Y por qué decir "Dios te salve, María" y no solo "Salve, María" si Lucas no escribió la palabra Dios en el salud del ángel?

¡Precisamente para evitar malos entendidos! ¡Imagínense lo que dirían los protestantes si nos escucharan decir "Salve, María, llena eres de gracia"! Dirían seguramente que le estamos pidiendo a María que ella nos salve, y que con eso estamos negando el papel de Jesús como único Salvador por medio de su Sacrificio en la cruz.

Los católicos reconocemos a Jesús, en su entrega en Sacrificio expiatorio, como al único, verdadero y suficiente Salvador de todos, incluida María.

¿Pero entonces por qué decimos que María necesitaba de la salvación de Jesús y al mismo tiempo decimos que nació sin pecado?

Porque una cosa no contradice a la otra. María no nació sin pecado por un deseo o un poder propio; si ella nació sin pecado es porque así Dios lo quiso y lo decidió (y lo decidió así en virtud de Jesús, para que el Verbo Divino tuviera un lugar digno de su Suma Santidad y Divinidad, encarnándose en un vientre absolutamente puro y santo, en un cuerpo que nunca hubiese estado bajo la potestad del pecado) es decir, que quien evitó que María fuese manchada por el pecado, es el mismo Dios que luego nos lavó del pecado a todos los demás. El poder salvífico de Dios operó en María evitando que fuera manchada por el pecado, del mismo modo que en los demás ese mismo poder salvífico operó limpiándonos de la mancha del pecado. 

Dios salvó a María evitando que cayera, mientras a los demás nos salvó levantándonos de la caída, sin embargo a todos nos salvó. 

Hay un ejemplo muy común que nos ayuda a entender esto: Imagina que una persona cae a un pozo y no hay nadie cercano que la pueda auxiliar, por lo que corre el riesgo que darse allí sin agua, alimento, etc., pero de pronto alguien escucha sus gritos, se acerca y le rescata. La persona que estaba atrapada bien podría decir a quien lo auxilió "gracias, me salvaste la vida". Ahora bien, si esa misma persona, hubiera estado junto al pozo a punto de caer y la otra le hubiese jalado, evitando que cayera, también podría decirle "gracias, me salvaste la vida".

¿Esto implica que María no necesitó del derramamiento de la Sangre de Jesús en la cruz para ser salvada? 

No, no significa esto de ningún modo. También María es salva gracias a la Sangre de Jesús. Es en previsión a la obra salvadora de Jesús, que se haría hombre y vendría al mundo a derramar su Sangre, que Dios crea a María con las virtudes de un verdadero Tabernáculo humano perfectamente puro. Es decir, la Inmaculada Concepción que Dios le concedió a María, es en atención a la necesidad de que Jesús se hiciera hombre, tuviera sangre como los hombres, y la entregara por nuestros pecados. 

Además, la salvación propiamente dicha es la entrada definitiva a la vida eterna, y las puertas del cielo, para gozar de dicha vida eterna, fueron abiertas gracias a que Jesús las abrió con el precio de su Sangre, por eso nadie entró al cielo antes que Jesús. María pudo ser asunta al cielo, para gozar de la vida eterna, gracias a que Jesús abrió el cielo con su sacrificio.


viernes, 29 de noviembre de 2019

"La unión con la Iglesia Católica es inevitable": Patriarca Ortodoxo Bartolomé.

 
El 12 de noviembre, el Patriarca Bartolomé asistió al servicio de Vísperas en la Abadía Católica de Nuestra Señora de Saint Rémy en Rochefort, Bélgica, junto con el Archimandrita Alexios, Abad del Monasterio Xenophontos, y el Monasterio Hieromonk Theophilos del Pantocrátor, ambos en el Monte Athos, en Grecia.

Según un nuevo informe de la Unión de Periodistas Ortodoxos (UOJ) durante su viaje al Monte Athos el mes pasado, el Patriarca Bartolomé (Patriarca de la Iglesia de Constantinopla y quien cuenta con el Primado de Honor dentro de la Comunión de las Iglesias Ortodoxas) ha tratado de convencer a varios abades y monjes atonitas de que no hay diferencias dogmáticas entre la ortodoxia y el catolicismo, y que la unión con la Iglesia Católica es inevitable.
Bartolomé expresó sus convicciones personales durante una conversación privada en el Monasterio de Pantocrátor con los hermanos e invitados del monasterio, incluidos otros abades atonitas. Testigos presenciales informan que por medidas de seguridad no se permitió que nadie grabara la conversación.

En opinión del Patriarca Ecuménico de los Ortodoxos, la división que ahora existe entre la ortodoxia y el catolicismo es solo una cuestión de eventos históricos, no de diferencias dogmáticas.

Los católicos "son tan cristianos como nosotros", enfatizó el Patriarca Bartolomé, y agregó que el reciente regalo de las reliquias de San Pedro del Papa Francisco es una prueba de la cercanía de la Iglesia Católica a la Ortodoxa.

Según fuentes de la UOJ, el abad Pantocrátor Archimandrita Gabriel, el abad de Xenophontos, el Archimandrita Alexios, el abad del monasterio Vatopedi, el Archimandrita Efraín, así como otros hermanos de varios monasterios y otros invitados estuvieron presentes en la conferencia en la que el Patriarca instó a los monjes ortodoxos a aceptar el restablecimiento de la comunión con la Iglesia católica, comunión que se perdió hace casi mil años.


En una reunión reciente en Constantinopla con representantes de la Universidad de Tbilisi, Bartolomé dijo que el diálogo con otros cristianos, especialmente los católicos, es una de las prioridades del Patriarcado de Constantinopla.

La Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa fueron una sola Iglesia durante los primeros mil años de Cristianismo, hasta que en el año 1054 devino un cisma que dividió a la Iglesia Cristiana Universal en dos bandos, aunque en las últimas décadas se han hecho esfuerzos por volver a la reunificación del primer milenio.

lunes, 28 de octubre de 2019

El devoto de San Judas Tadeo debe ser antes que todo un buen devoto de Jesucristo


Si eres devoto de San Judas Tadeo, está bien, pero nunca olvides que San Judas era devoto de Nuestro Señor Jesucristo; fue siervo y discípulo de Jesús. El centro de nuestra fe siempre debe ser Cristo, y el mejor ejemplo es la imagen de San Judas, ¿ya viste a quien tiene en el centro de su corazón? ¡A JESÚS! En el centro de tu corazón también debe estar Jesús.

No permitas que tu devoción se desvíe, San Judas, como nuestro hermano en Cristo que ya goza de la presencia del Señor en el cielo, puede ayudarnos intercediendo, pero el único Todopoderoso que puede concedernos milagros es Dios.


Los Católicos no somos "sanjudistas", somos CRISTIANOS.

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